El VRAC cayó en su visita al Estadio Altamira en un mal partido donde se vieron neutralizados por un plan bien ejecutado del conjunto local y cierra una semana para el olvido del conjunto de Diego Merino.
El conjunto guipuzcoano, dirigido por Jesús Romero, supo llevar el duelo a su terreno, no hacer un partido cómodo para los vallisoletanos y ser efectivos. No supo contrarrestarlo el VRAC, que a pesar de su mayor calidad no logró imponer continuidad en su juego.
El choque comenzó con el guión esperado. A los pocos minutos, Sergio Molinero realizó un ensayo que hacía presagiar una tarde cómoda para los de Diego Merino. Sin embargo, el partido empezó a girar lentamente. El VRAC fue perdiendo posesión y ritmo, mientras el AMPO Ordizia se sentía más cómodo en el partido y poco después sumaba con dos golpes de castigo y un ensayo transformado que colocaba el 13-5.
La expulsión temporal de Álvaro Mora por antijuego parecía abrir una ventana para el líder, pero los visitantes no supieron aprovechar la superioridad. Muy al contrario, a la vuelta del 15 contra 15 los locales golpearon de nuevo tras un touch bien ejecutado con un ensayo y transformación que elevaban el marcador hasta el 20-5, reflejando la eficacia de un AMPO Ordizia muy disciplinado. El descanso llegó con ventaja clara para los guipuzcoanos, que estaban logrando exactamente el partido que buscaban, neutralizar al VRAC y tener efectividad.
La segunda parte arrancó con polémica tras la tarjeta roja a Beñat Azurmendi por un choque en el aire sin intención de disputar el balón. Poco después, la amarilla a Martoneli por placar con la rodilla en el suelo dejaba a los locales con dos jugadores menos, y ahí sí encontró el VRAC una vía para volver al partido.
Apareció el eterno capitán, KaloKalo Gavidi, que tras un balón alto de Sam Hollingsworth, irrumpió con potencia para anotar un ensayo que, con la transformación, situaba el 20-12. Los de Merino se acercaban y con mucho partido por delante creían en la remontada. Pero sin ir más lejos, minutos después Ordizia volvió a puntuar con un golpe de castigo que frenaba la reacción y ponía el 23-12 en el marcador.
Sin embargo, los vallisoletanos no se iban a rendir y el minuto 65, Hollingsworth protagonizó una buena acción al taponar una patada y él mismo recorrer medio campo para posar un ensayo que apretaba el marcador hasta el 23-19 tras la transformación.
El VRAC buscó darle la vuelta al encuentro en el tramo final, pero se encontró con un rival tremendamente ordenado que no concedió opciones claras. Un nuevo tiro entre palos selló el 26-19 definitivo y confirmó el éxito del planteamiento loca con un partido tácticamente impecable que dejó sin fluidez al VRAC, superior individualmente pero incómodo durante los ochenta minutos.
Así, el AMPO Ordizia, situado en las posiciones bajas de la clasificación saca una victoria importante frente al líder, que se vuelve con un punto al Pepe Rojo en una semana para el olvido del equipo de Diego Merino.


