El Real Valladolid cerró el mercado de invierno con seis incorporaciones y con la sensación, reconocida públicamente, de que el equipo necesita algo más que retoques para revertir su dinámica. Así lo admitió este lunes Víctor Orta, director deportivo blanquivioleta, en una rueda de prensa marcada por la autocrítica, la preocupación institucional y la defensa de las decisiones tomadas desde la Dirección Deportiva.
«Tenemos mejor plantilla que el 1 de enero», aseguró Orta, convencido de que el trabajo realizado en noviembre y diciembre permitió cerrar «casi todas las primeras opciones» que el club se había marcado. Eso sí, dejó claro que los recién llegados no deben cargar con el peso del momento: «No le podemos dar esa responsabilidad. Han venido a sumar».
Responsabilidad compartida y autocrítica interna
El director deportivo fue contundente al repartir responsabilidades dentro del club. «La responsabilidad tiene que ser de todos, empezando por mí», afirmó, incluyendo en ese mensaje al cuerpo técnico, al staff y a la plantilla. Una reflexión que enlazó con la necesidad de elevar el nivel competitivo: «Con lo que estamos dando no nos da. Tenemos que demandarnos más y dar un poco más».
Orta incidió en que el problema no es de esfuerzo ni de volumen de trabajo, sino de rendimiento competitivo. «Dar más no es correr más, es competir mejor, minimizar errores y maximizar aciertos», explicó, apelando a una mejora colectiva desde la estabilidad que ofrece el cierre del mercado y la continuidad del nuevo entrenador.
El lateral derecho y el análisis de mercado
Uno de los puntos más concretos de la comparecencia fue la llegada de un lateral derecho, una posición que inicialmente no parecía prioritaria. Orta explicó que la decisión llegó tras un segundo análisis: «Aparece un jugador que nos convence futbolística y económicamente, con adaptación rápida y dentro del límite de coste de plantilla». Fue entonces cuando el club decidió actuar.
También aclaró la situación contractual de Michelin, recordando que un jugador puede firmar un traspaso a partir del 15 de junio, incluso aunque finalice contrato el día 30, «aunque sea solo por objetivos».
Preocupación real y conflicto arbitral
En uno de los momentos más directos de la rueda de prensa, Orta reconoció el estado de ánimo del club: «Estoy preocupado, estamos preocupados». Eso sí, rechazó caer en el fatalismo y defendió transformar esa inquietud en exigencia interna.
En el apartado arbitral, confirmó que el Real Valladolid ha presentado alegaciones con pruebas videográficas por la expulsión de Juric y ha solicitado una reunión con el CTA. “Honestamente, yo creo que no es ni falta», afirmó, antes de pedir perdón por dirigirse al árbitro tras el partido: «Me equivoqué. Fue fruto de la frustración».
El dirigente insistió en que el club ha sido respetuoso con el estamento arbitral, aunque admitió sentirse «un pelín perjudicado» en las últimas jornadas.
Mirar hacia dentro para cambiar el rumbo
Orta cerró su intervención con un mensaje claro: el camino pasa por mejorar desde dentro. «Este equipo trabaja mucho», defendió, pero subrayó que ahora toca transformar ese trabajo en una energía competitiva más eficaz. «La forma de conseguirlo no es sencilla», reconoció.


