El Real Valladolid cayó por la mínima (1-0) ante la SD Eibar en Ipurua en un encuentro en el que los blanquivioleta llevaron buena parte del peso del juego, pero no encontraron la claridad necesaria en los metros finales.
El Pucela comenzó bien plantado y encontró especialmente por la banda izquierda una vía para generar peligro, con el debutante Kaj de Rooij y Garriel como protagonistas. De sus botas nació la primera gran ocasión, aunque Arbilla evitó el remate de Latasa en el segundo palo. La presión adelantada también permitió recuperar balones en campo rival, aunque el Eibar respondió con rápidas transiciones.
Tras el descanso, el conjunto armero salió con mayor intensidad y puso en apuros al Valladolid. Torres incluso tuvo que despejar bajo palos una acción peligrosa antes de que Fran Escribá moviese el banquillo con la entrada de Balboa y Víctor Jr.
El Eibar encontró el premio en el minuto 64. Una rápida transición terminó con un balón al espacio para Álvaro Rodríguez, que superó a Aceves para establecer el 1-0.
El técnico blanquivioleta modificó entonces el sistema y apostó por Arnu y Van Duiven, otro de los debutantes, en punta. El Valladolid se volcó en busca del empate durante el tramo final, pero se encontró con una defensa armera bien cerrada. Los centros laterales y los disparos desde la frontal no fueron suficientes para evitar una nueva derrota.
El Pucela, que todavía no ha estrenado su casillero de victorias, buscará reaccionar el próximo domingo, a las 19:00 horas, en su visita a Cádiz.





