El Real Valladolid encara los últimos diez partidos de liga con unas aspiraciones, alejadas de las premisas a inicio de temporada e incluso de años pasados. El buque de la salvación es al único en el que previsiblemente tienen billete para viajar, acabando la 32º jornada a 3 puntos del descenso.
El último partido se saldó con una derrota dolorosa para los de Escribá, perdiendo 0-1 en el derbi contra el Burgos, de penalti en el minuto 90. Encadenando la segunda derrota seguida, aunque con sensaciones distintas con respecto al inicio de la campaña, con un Valladolid que ha recobrado el alma luchadora.
La primera de las finales que tiene obligación de puntuar, es este martes a las 21:30 contra el Cádiz, ubicado solo a 2 puntos. La contienda se realizará por segundo partido consecutivo en el Estadio José Zorrilla, que aún tiene la espina burgalesa clavada en el cuerpo.
El pucela tendrá que enfrentarse a rivales directos que luchan por el descenso en igualdad de condiciones, como la Cultural Leonesa y Real Zaragoza. Sin embargo, tendrá que jugar también contra el Racing de Santander, Málaga y el Deportivo de la Coruña, instalados en los primeros puestos de la clasificación.
El equipo podrá contar con Peter Federico, tras su paso por la ventana internacional con la selección de su país, República Dominicana. Además, en el último partido pudimos ver a Ohio. El punta de Países Bajos, que se unió al equipo durante el mercado invernal, tuvo 10 minutos para regalar al estadio un tacón que, por el momento, supo a poco y dejó con ganas de más para los aficionados.
El equipo blanquivioleta afrontará las 10 jornadas restantes con entereza y con miras a mejorar la siguiente campaña.






