El Real Valladolid vive una de las etapas más convulsas de su historia en el área técnica. La destitución de Luis Tevenet, tras siete partidos dirigidos y dejar al equipo en posiciones de descenso a Primera RFEF, dará paso a un nuevo entrenador que se convertirá en el séptimo técnico en menos de dos temporadas.
El dato refleja la situación: desde diciembre de 2024 el club no ha logrado consolidar un proyecto estable en el banquillo, encadenando relevos con periodos cada vez más breves. Tras la salida de Paulo Pezzolano en diciembre de 2024, último técnico con continuidad prolongada (71 partidos), el Pucela no ha conseguido mantener un técnico por mucho tiempo.
Álvaro Rubio estuvo, primero de interino y luego hasta final de temporada (17 partidos), Diego Cocca llegó tras la destitución de Pezzolano, pero no llegó a encauzar la situación (8 partidos) lo que hizo que le quitasen y mantuviesen a Álvaro Rubio hasta final de liga. Ya en LaLiga Hypermotion, Guillermo Almada empezó la temporada (19 partidos), Sisi González dirigió al equipo en Eibar (1 partido), tras la salida de Almada al Oviedo, y Tevenet (7 partidos), sin ganar en Zorrilla se va por la puerta de atrás con el equipo hundido.
A la espera del séptimo nombre
El próximo anuncio oficial añadirá un nuevo capítulo a esta secuencia. Más allá del nombre elegido, el desafío será revertir una dinámica que ha impedido dar continuidad a ideas tácticas, estructuras de juego y procesos competitivos. En Zorrilla el problema ya no es solo quién se sienta en el banquillo, sino cuánto tiempo logra permanecer en él.


