El Real Valladolid inicia una nueva etapa marcada por la inestabilidad inesperada en el banquillo, el pleno mercado de invierno y la necesidad de reaccionar con rapidez. En ese contexto, Víctor Orta compareció ante los medios para desgranar la actualidad del club, explicar la elección de Luis García Tevenet como nuevo entrenador y detallar las líneas maestras del mercado.
«Está claro que fue una sorpresa», reconoció Orta al referirse a la salida de Guillermo Almada, una decisión que, según explicó, alteró los planes del proyecto deportivo. «Había una confianza real en Guillermo, fundamentada, y su marcha generó una inestabilidad que no esperábamos en este momento del proyecto».
Una decisión que obliga a rehacerse
El director deportivo fue claro al contextualizar el cambio: «Todo este tipo de procesos de cambios de entrenador producen inestabilidad. Hay que respetar a la gente que sigue su corazón». Sin embargo, asumió que el club tuvo que reaccionar con rapidez y determinación.
A partir de ahí, el Real Valladolid activó un proceso exhaustivo de búsqueda. «Analizamos entre 15 y 20 entrenadores. Algunos no estaban disponibles y otros no encajaban. El filtro acabó llevándonos a Luis», explicó Orta, destacando también que su situación contractual facilitó la operación.
Por qué Tevenet
La elección de Luis García Tevenet no fue casual. Orta habló desde el conocimiento personal y profesional: «Conozco a Luis desde hace mucho tiempo. Es pasión y conocimiento. Conoce todas las categorías del fútbol español y se ha rodeado siempre de gente con una capacidad brutal».
El director deportivo puso en valor su trayectoria ganadora, recordando un dato poco habitual: «Conseguir dobles ascensos en el siglo XXI solo lo han hecho cinco equipos. Ese gen ganador, el trabajo con jóvenes y su conocimiento encajan con la filosofía del club». Además, subrayó el momento profesional del técnico: «Ha estado en la élite total, siendo asistente en Champions League o Copa Libertadores, y ahora puede trasladar todo ese conocimiento siendo el protagonista».
Mercado abierto y plantilla en revisión
El cambio de entrenador llega con el mercado de invierno abierto, una circunstancia que condiciona la planificación. Orta fue directo: «Cuando diseñas un mercado, piensas en un modelo de juego y en un entrenador, es una realidad. Pero los buenos jugadores suelen valer para casi todos los entrenadores».
Actualmente, el Real Valladolid cuenta con 25 licencias, por lo que cualquier incorporación exige previamente una salida. «Para que haya entradas, tiene que haber salidas», insistió. Sobre los jóvenes, reconoció que la temporada no ha permitido desarrollar todo el talento previsto: «No es que el club cambie su filosofía, es que no ha sucedido. Escucharemos a todas las partes para decidir lo mejor».
Vegard Erlien, un refuerzo con matices
Uno de los nombres propios del mercado es Vegard Erlien. Orta lo definió con precisión táctica: «Es un 10 con alma de 9,5. Interviene entre líneas, juega rápido y finaliza rápido».
El director deportivo explicó que su adaptación llevará tiempo, pero valoró su versatilidad: «Puede jugar con o sin Juanmi, caer a banda, recibir por dentro… cubre muchas situaciones». También destacó su decisión personal: «Ha salido de su zona de confort para venir aquí. Eso demuestra ambición».
Renovaciones, salidas y margen económico
En el apartado contractual, Orta dejó una puerta abierta a la continuidad de ‘Chucky’: «Antes era moderadamente optimista, ahora tengo esperanzas de que pueda aceptar nuestra oferta de renovación».
En cuanto al margen económico, explicó que la lesión de Amat, de más de cuatro meses, permite cierta flexibilidad: «La Liga no te deja aplicar el 100% del salario, pero ese remanente sigue disponible”. No obstante, fue prudente: «Hasta que no haya una salida, no podremos cerrar entradas».
También avanzó una salida inminente en forma de cesión: «Hay un tema avanzado con Xavi Moreno. Será cuestión de 24 horas. Es un chico que merece esa oportunidad».






