El Fundación Aliados no pudo dar la sorpresa en la pista de Amiab Albacete, pero ofreció resistencia durante tres cuartos ante uno de los grandes referentes de la Superliga BSR. El conjunto vallisoletano terminó perdiendo por 85-63, un marcador que amplió la distancia en los últimos minutos y que no refleja la igualdad que llegó a mostrar el partido durante buena parte de su desarrollo.
El equipo de José Antonio de Castro tuvo dificultades en el arranque. La precipitación y la falta de orden en ataque permitieron a los locales abrir una primera brecha con un parcial de 13-1. El técnico morado detuvo el encuentro con un tiempo muerto y sus jugadores reaccionaron para reducir la desventaja hasta el 21-15 al término del primer cuarto.
La mejor versión visitante apareció en el segundo periodo. El Fundación Aliados ganó fluidez en ataque, encontró soluciones a través del juego colectivo y elevó su intensidad defensiva. Esa mejora le permitió llegar al descanso con solo tres puntos de desventaja (40-37) y mantener abiertas sus opciones.
La presión local y el desgaste deciden
Tras la reanudación, Amiab aumentó la presión defensiva y la extendió por toda la pista. El conjunto vallisoletano encontró más dificultades para desarrollar su juego y protestó varias acciones que consideró excesivamente agresivas. Las quejas de José Antonio de Castro terminaron con dos faltas técnicas consecutivas para el entrenador, que tuvo que seguir el resto del encuentro desde la grada.
Pese a ese contratiempo, el Fundación Aliados no dejó de competir. El esfuerzo colectivo permitió a los visitantes mantenerse en la pelea, aunque la profundidad de banquillo del equipo albaceteño terminó marcando diferencias. Fox, Salazar y el japonés Chokai destacaron entre los jugadores locales.
En el último cuarto, el cansancio acumulado pasó factura a los vallisoletanos. Amiab aprovechó esa circunstancia para aumentar progresivamente su ventaja hasta establecer el definitivo 85-63.
El Fundación Aliados se marcha de Albacete sin premio, pero con la capacidad de competir durante tres cuartos ante un rival que continúa invicto. La diferencia final fue de 22 puntos, aunque el desarrollo del encuentro dejó momentos de buen juego colectivo por parte del equipo morado.






