El Fundación Aliados, tras un buen primer cuarto, se desconectó por completo, acumulando error tras error en los lanzamientos, debido a la precipitación y la falta de criterio a la hora de seleccionar el tiro, y cayó ante un Menarini Joventut que supo llevar las riendas del juego y que aprovechó cada fallo local para ir controlando el choque, y llevarse la victoria del Pilar Fernández Valderrama.
Era un partido para demostrar lo trabajado, no ya para esta cita, sino de cara a la próxima participación en la fase final de Eurocup 2, y no se pudo ver una buena versión del cuadro morado, que pecó de exceso de confianza tras ponerse por delante en los compases iniciales, con un parcial de 19-11, un ataque fluido y una defensa efectiva.
Pero en el segundo cuarto, los vallisoletanos desaparecieron de la cancha, y ni Adrián Pérez, que siempre es un seguro ofensivo, estuvo al nivel de otros encuentros. Además, las rotaciones tampoco funcionaron, con lo que los visitantes supieron sacar provecho de cada error rival para, no solo recortar distancias, sino dar la vuelta al resultado (25-29), antes de llegar al descanso.
El equipo que plantó cara a Amiab Albacete no era el que estaba jugando ante Joventut. Llegaban a resultar inexplicables tantos fallos y tan paupérrimo porcentaje en los tiros de campo, que fueron lastrando cada vez más el juego local. Mientras, los catalanes iban adquiriendo mayor seguridad y, de la mano de un brillante Maxi Ruggeri -exjugador morado- y del veterano Efraín Martínez, que se hicieron dueños y señores del juego, ayudados por Betancourt y el internacional con España Alexis Ruiz, siguiern incrementando su renta.
Con algún momento de cierta lucidez, el Fundación Aliados no fue capaz de cambiar el rumbo del encuentro. La falta de regularidad resultó fulminante, y dio el control absoluto al conjunto de Badalona, que hizo méritos más que suficientes para llevarse el triunfo de Valladolid.





