David Barrio compareció en la previa del encuentro ante Jaén con un mensaje claro. «Todos los partidos que nos quedan son finales y es la única forma de encararlo», resumió.
El entrenador confirmó la vuelta progresiva de Pau Isern a la dinámica del grupo tras varias semanas fuera. El jugador ya ha sumado minutos, aunque todavía lejos de su mejor versión. «Son seis semanas sin entrenar con el equipo, está lejos del 100%», explicó Barrio, que sí destacó el impacto inmediato de Pau: «El otro día fue fundamental en los pocos minutos que pudo disputar».
En el parte médico, no hay novedades con Sam y Joseba, que continúan bajo supervisión de los servicios biomédicos.
Un rival en crecimiento
Barrio puso el foco en la evolución del conjunto andaluz, al que definió como «completamente distinto» al de la primera vuelta. La llegada de un técnico experimentado como Javi Carrasco y refuerzos de nivel han cambiado su dinámica. «Es un equipo muy peligroso, está luchando por evitar el descenso directo e incluso el play-out», advirtió.
Las claves del partido
El entrenador vallisoletano señaló varios aspectos determinantes para competir en Jaén: frenar el uno contra uno exterior, especialmente ante jugadores como Boajen, Fayal o Fields. Controlar el estado de forma de Martí Conenco, referencia interior del rival. Imponer el ritmo ofensivo, con el objetivo de superar los 80 puntos, una cifra que Barrio considera clave. «Tenemos que ser capaces de frenar sus amenazas ofensivas y mantener nuestro nivel anotador», apuntó.
Un calendario adverso
Más allá del partido, Barrio también mostró su preocupación por el tramo final de competición. El equipo disputará los tres últimos encuentros lejos de casa, una circunstancia que calificó sin rodeos: «Es el peor escenario que podemos tener».
El técnico lamentó especialmente no poder contar con el apoyo de su afición en este momento decisivo: «No poder jugar en casa las últimas jornadas para algo ajeno a nosotros se lleva mal».





