El UEMC Baloncesto Valladolid encara este domingo, a las 12:30 horas, un compromiso de máxima exigencia en Sevilla ante su actual perseguidor, el Caja 87. Tras una dura derrota en casa a manos del Reína Proteínas Clavijo este partido se presenta crucial para el devenir de la temporada.
Los pucelanos entran en el tramo final de una temporada en la que han sufrido muchos problemas físicos y esta situación conlleva un desgaste inusual de la plantilla. Barrio aunque reconocía que empezar con una plantilla tan corta «fue un error», sigue marcando como objetivo alcanzar el ascenso: «estamos segundos a falta de cinco jornadas y con todo en nuestra mano. Tenemos muy claro cuál es nuestro objetivo».
El largo viaje a Sevilla será uno de los obstáculos que presenta este compromiso liguero además de verse las caras ante una plantilla sobrada de talento, y que ya ganó en Pisuerga a los morados. Los cajistas llevan 3 victorias consecutivas y han conseguido escalar hasta la tercera posición de la tabla. Una victoria andaluza dejaría a las ardillas en ese tercer escalón y pondría más tierra de por medio con el Coto Córdoba. Los chicos de David Barrio siguen dependiendo de ellos mismos pero no se pueden permitir más tropiezos.
De la plantilla sevillana destaca su nuevo fichaje Aanen Moody que el año pasado recaló en las filas del Club Ourense Baloncesto en Primera FEB promediando más de 13 puntos por encuentro. Este partido será el debut del escolta estadounidense que llega con galones de líder a la entidad hispalense.
En esta ocasión no podrán disputar el encuentro los lesionados Pau Isern, Joseba Querejeta y Sam Taiwo. Estas bajas sugieren un rol más protagonista de Pablo Marín y Jacob Hanna en la dirección. Las ardillas se encuentran en segunda posición del grupo Oeste y deben ganar para mantener un partido de diferencia con Coto Córdoba.


