La permanencia no siempre se gana en la pista. A veces se pelea punto a punto en la grada, con un ojo en el partido y otro en la pantalla del móvil. Así fue la última jornada para el Universidad de Valladolid VCV, que certificó su continuidad en Superliga 2 en una tarde cargada de nervios, cálculos y emoción contenida hasta el último instante.
El equipo vallisoletano dependía de sí mismo… o de Galdakao. Ganar era la vía directa, pero cualquier tropiezo obligaba a mirar de reojo a lo que sucedía en tierras vascas. Y así se desarrolló una jornada que osciló constantemente entre la salvación y el descenso.
Antes de mirar otros resultados, tocaba competir. Y el Universidad de Valladolid VCV lo hizo. Con el respaldo de su público, firmó por momentos uno de sus encuentros más sólidos del curso, aunque enfrente tenía a un Rotogal Boiro que también se jugaba mucho: seguir soñando con la fase de ascenso.
El primer set cayó del lado gallego por un ajustado 21-25, decidido en los detalles. El segundo siguió un guion similar, con los locales peleando cada punto, pero cediendo nuevamente por 23-25. La situación empezaba a complicarse, más aún cuando las noticias desde Galdakao indicaban ventaja local.
Lejos de rendirse, el conjunto vallisoletano mostró carácter en el tercer set. Dominio claro y contundente 25-11 para recortar distancias y mantener viva la esperanza. En paralelo, las gradas empezaban a girar hacia los móviles: Arenal Emevé reaccionaba en su partido.
El cuarto set volvió a ser una batalla igualada. Universidad de Valladolid VCV rozó el tie-break que le habría dado la permanencia matemática, pero volvió a caer por la mínima (23-25).
Con el partido terminado en Valladolid, la atención se trasladó completamente a Galdakao. El desenlace fue favorable. Arenal Emevé completó la remontada, y con ello confirmó la permanencia del conjunto vallisoletano.
Empatados a puntos con su rival directo, el mayor número de victorias permitió a los pucelanos mantenerse en la categoría. El objetivo, que en campañas anteriores se había escapado, esta vez sí se materializó. Valladolid seguirá en la segunda categoría del voleibol masculino nacional, aunque a espensas de ver la decisión de la RFEV con la reestructuración de la Superliga 2.


