No hay una larga historia compartida entre el Real Valladolid y el CD Leganés, pero sí suficientes capítulos como para entender que Butarque nunca ha sido una plaza sencilla para los blanquivioleta. Este domingo (14:00 horas), el conjunto vallisoletano regresará al feudo pepinero por quinta vez en Segunda División, con el objetivo claro de mejorar un balance de una victoria, un empate y dos derrotas.
Los números son precisos. En la categoría de plata, el Real Valladolid ha vivido luces y sombras en sus visitas a Leganés, en partidos que siempre han exigido máxima concentración.
La referencia positiva: 2021-22
El mejor precedente llegó en la temporada 21/22, cuando el Pucela firmó un triunfo sólido por 0-2. Sergio León abrió el camino en el ecuador de la primera mitad y Weissman lo cerró en los minutos finales.
Un empate reciente y dos derrotas que pesan
Más cercano en el tiempo está el 0-0 de la temporada 23/24, un partido sin goles que terminó siendo especial: ambos equipos acabarían logrando el ascenso a Primera División. Un punto que no dejó huella en el marcador, pero sí en el contexto de una campaña exitosa para los dos clubes.
Las derrotas llegaron antes. La primera, en la 14/15, por la mínima (1-0) tras un tanto de Borja Lázaro. La más dolorosa, sin discusión, en la 15/16, cuando el Real Valladolid encajó un contundente 4-0, una de esas noches que se quedan grabadas como advertencia de lo que supone bajar un punto de intensidad en Segunda.
También historia en Primera
Más allá de la categoría de plata, Real Valladolid y CD Leganés han coincidido tres temporadas en Primera División. Y Butarque también dejó un recuerdo positivo. En la 19/20, en el primer partido tras el confinamiento por la Covid-19, el Pucela salió victorioso en un triunfo que supuso un paso de gigante hacia la permanencia.






