El rugby en Valladolid volverá a teñir de emoción el Estadio José Zorrilla el próximo 24 de mayo, cuando INEXO El Salvador y VRAC Quesos Entrepinares se midan en la gran final de la NTT Data Copa del Rey. Un duelo que trasciende lo deportivo y que promete convertirse en una auténtica fiesta del rugby nacional.
A 50 días del encuentro, la expectación es máxima. Así lo reflejan las cifras: en apenas dos semanas ya se ha vendido un 20% de las localidades disponibles. «El ritmo de entradas es bueno, 5.500 entradas, casi sin haberlo promocionado, está muy bien», aseguró Juan Carlos Martín, presidente de la Federación Española de Rugby. «Pero, para mí, 20.000 personas no sería aceptable. Tenemos que ir a llenar y a demostrar que Valladolid se vuelca con el rugby».
El evento fue presentado en el Ayuntamiento de Valladolid con la presencia de Martín, los clubes y el alcalde Jesús Julio Carnero, quien explicó la implicación institucional: «Cuando supimos que la final sería vallisoletana, tuve claro que no podía escaparse de Valladolid. Era difícil cuadrar los calendarios de la Federación, los clubes y el Real Valladolid, pero lo conseguimos. La final tenía que ser en el José Zorrilla».
El duelo entre chamizos y queseros no solo decidirá al campeón de la Copa del Rey, sino que reavivará una rivalidad que ha marcado la historia reciente del rugby español. La última final copera entre ambos fue en 2018, con victoria para el VRAC (16-20), vengando la derrota de 2016, cuando El Salvador conquistó el título (13-9) en la primera gran cita de rugby disputada en Zorrilla.
La dimensión simbólica del regreso al estadio no pasa desapercibida para los protagonistas. «Me acuerdo del 2016 y muchos de los chicos que estaban recogiendo pelotas ese día van a jugar esta final. Hablamos del impulso del rugby en aquel momento. No solo es jugar en casa, es hacerlo delante de tu gente, de tu ciudad», destacó Rian Butcher, presidente del Chami.
Desde el VRAC, el recuerdo de aquella derrota sigue presente. «Llegamos con la misma ilusión, o más que antes. Evidentemente, queremos ganar, pero esto es deporte: si perdemos, felicitaremos al rival», apuntaron desde el club quesero, reconociendo que la final de 2016 fue una espina clavada que ahora buscan sacarse.
Además del espectáculo sobre el césped, la final contará con una fan zone mejorada, inspirada en la que ya se organizó en el amistoso internacional contra Fiji, con música, food trucks, barras y animación para todos los públicos. «Vamos a tener la mejor Copa del Rey de la historia, sin duda», subrayó Martín. «No solo por el partido, también porque traeremos los Campeonatos de España de categorías inferiores, que se jugarán junto a la fan zone. Queremos que esta Copa sea un modelo consolidado y replicable».
Las entradas ya están a la venta con precios populares: desde 10 euros para adultos y 5 euros para niños. El objetivo es claro: colgar el cartel de «no hay billetes» y batir el récord de asistencia a un partido de rugby de clubes en España, que precisamente se estableció en este mismo escenario en 2016.






